Preservar el planeta
La Tierra es nuestro único hogar y los materiales de embalaje tradicionales han causado un gran daño al medio ambiente. Alrededor de 8 millones de toneladas de residuos plásticos llegan al océano cada año; los plásticos no biodegradables tardan cientos de años en descomponerse en el medio ambiente, lo que provoca una gran contaminación del suelo y de las fuentes de agua. Los embalajes sostenibles ayudan a reducir radicalmente la generación de residuos y a proteger el hermoso hogar de la Tierra.
Salvaguardar la vida silvestre
Los animales comparten nuestro planeta y se ven profundamente afectados por la contaminación plástica. Hasta el 90% de las aves marinas y el 52% de las tortugas marinas han ingerido plástico, confundiéndolo con comida. Los envases sostenibles, que utilizan materiales biodegradables, reducen las amenazas a la vida silvestre y ayudan a preservar la biodiversidad.
Impulsar la prosperidad
La sostenibilidad es una prioridad para el 37% de los consumidores estadounidenses. Elegir materiales de embalaje ecológicos no solo ayuda al medio ambiente, sino que también abre nuevas oportunidades de mercado, reduce los costes de producción y atrae a consumidores conscientes del medio ambiente. Las prácticas sostenibles mejoran la salud y el bienestar humanos al promover un aire y un agua más limpios.
Revitalizar la flora
El mundo consume anualmente unos 400 millones de toneladas de papel y la demanda va en aumento. Los envases nocivos para el medio ambiente contaminan los hábitats de las plantas terrestres y acuáticas, lo que dificulta su crecimiento. Los envases ecológicos reducen este impacto y garantizan ecosistemas más saludables para las plantas.